Se dice que el Ópalo Etíope intensifica las emociones y aumenta la vitalidad y ganas de vivir. Energéticamente, se le atribuye una conexión directa con las emociones, ayudando a sacar a la luz sentimientos reprimidos y a trabajar con mayor conciencia sobre ellos.
Se han encontrado objetos con ópalo en cuevas de Etíopia que datan del 4.000 AC. Su juego de colores intensos y vivos parecen moverse en su interior. Gran parte de su composición se debe al agua que contiene, la que permite disolver energías asociados a la carencia, miedos y creencias antiguas, restaurando el flujo de energía libre y permitiendo disfrutar del presente. Favorece la autenticidad, la sensibilidad y la expresión emocional sin filtros, promoviendo así una relación más honesta con uno mismo. También se asocia con la creatividad y la inspiración, siendo especialmente valorada por personas que buscan reconectar con su mundo interior o desbloquear su potencial creativo. Además, su energía se vincula con la limpieza energética y la renovación emocional, ayudando a soltar viejas cargas y abrirse a nuevas etapas con mayor ligereza. Facilita viajes astrales, sueños y reflexiones internas. Por su intensidad, se recomienda usarlo con conciencia, ya que potencia lo que uno lleva dentro, tanto lo armónico como lo que necesita ser sanado.