El nombre Piedra luna se origina en el sánscrito “Kanta” (amado) y “chandra” (luna), se considera una piedra Yin (energía dulce femenina). Estimula el desarrollo de la dulzura, creatividad, tolerancia y sensibilidad, apacigua energías masculinas fuertes. Elimina miedos innecesarios, facilitando la apertura hacia el entorno. Esta maravillosa piedra promueve un sueño reparador (eliminando estrés y ansiedad) y facilita sueños premonitorios. Favorece la intuición, inteligencia emocional y el instinto maternal. A través de aportar seguridad y consuelo, elimina miedos innecesarios, facilitando la apertura hacia el entorno y mejorando la toma de decisiones.
Una de sus maravillosas propiedades es que regula ciclos hormonales, armonizando por ejemplo, el ciclo menstrual, la menopausia, y lactancia postparto y sincronizando nuestra energía cíclica femenina con la de la luna.